Hasta la tarde del jueves, el objetivo de los migrantes era el de cruzar directamente hacia los Estados Unidos y solicitar asilo político, pero la situación cambiará de manera drástica a partir de este viernes, ya que no cuentan con suficiente espacio en los albergues para atenderlos, manifestó Tomás Diosdado, director de Alfa y Omega.
Este jueves 11 de mayo fue el último día de vigencia del Título 42, que fue impuesto durante la administración del republicano Donald Trump, con el fin de realizar las deportaciones inmediatas de migrantes que entrarán de manera ilegal a Estados Unidos, debido a la emergencia que probó la pandemia del COVID-19, y evitar aglomeraciones en los centros de detención y evitar contagios.
Al término del Título 42 entra en vigor el Título 8, con lo que los migrantes ilegales quedan con antecedentes de tipo penal y la imposibilidad de solicitar la entrada a los Estados Unidos por 5 años.
Comentó que en el caso del gobierno federal, han quedado como buenos amigos, sin embargo, en lo que respecta a la atención a los migrantes, ellos no participan y las organizaciones civiles no gozan de los privilegios que ellos tienen.
Durante este han llegado miles de migrantes a las centrales camioneras y se fueron directamente a Los Algodones para cruzar hasta antes de que se den los primeros segundos del 12 de mayo, antes que concluya el título 42, y así solicitar de inmediato asilo político.
Expuso que le han informado de las centrales camioneras y del aeropuerto que para este 11 de mayo se espera la llegada a esta frontera de aproximadamente 1 mil 700 migrantes, por lo que hasta la tarde de este jueves, la intención de los migrantes no es precisamente la de llegar a albergues, sino la de cruzar directamente a los Estados Unidos, para solicitar el asilo político.
El problema se da a partir de este viernes 12 de mayo, cuando deporten a quienes ingresan a partir de esta fecha, ya que saldrán con antecedente penal y con la imposibilidad de solicitar ingreso a Estados Unidos por un periodo de 5 años, puesto que no están preparados para recibir a tanta gente en los albergues, ni de ponerlos a trabajar, aseveró Diosdado.