Con una sonrisa franca, Filomeno Ramírez Torres hizo evidentela emoción que le provoca tener en sus manos el documento queavala sus ganas por salir adelante, pues a sus 55 años obtuvo elcertificado de secundaria, para muchos quizá un pequeño paso,pero para él un gran logro personal. Dedicado al oficio de laalbañilería, hizo realidad su sueño de cursar la educaciónbásica, la cual dejó pendiente cuando era apenas un niño, puesla falta de dinero en la familia lo llevó a involucrarse de llenoen la vida laboral, dejando de lado la oportunidad de asistir aclases. “Esto ha sido la esperanza de muchos años de mi vida,estudiar y poco a poco irme preparando; yo había abandonado misestudios, pero la necesidad de seguir preparándome me trajo aquíy se requirió más que esfuerzo para poder retomar losestudios”. Filomeno fue una de las 30 personas adultas que ayerrecibieron el certificado de estudios del Instituto Nacional parala Educación de los Adultos (INEA), luego de haber aprobado uncurso que se prolongó por algunos meses. En su caso, fue necesariocombinar los libros con el trabajo en la obra. “El certificado desecundaria me da más esperanza para vivir y más oportunidadespara enfrentarse a una vida que cada vez se mira más difícil y laedad no es obstáculo”. Aunque le cuesta reconocerlo, Filomenotiene claro que se convirtió en el ejemplo de que la edad no esobstáculo para ir en busca de lo que uno sueña, mucho menos si setrata de la educación que abre la puerta a mejores oportunidadeslaborales. “No existen edades” Irene Walther Serrano, delegadadel INEA en Baja California, encabezó la ceremonia de entrega decertificados a quienes cursaron la educación primaria osecundaria. “Lo reciben todas aquellas personas que acreditaronsu educación básica y lograron salir del rezago educativomediante INEA; quienes en algún momento interrumpieron susestudios con nosotros pueden retomarlos, no existen edades”.Aunado a la entrega de documentos, se realizó una mega Jornada deAcreditación con la aplicación de exámenes escritos y digitalesentre decenas de adultos que desean acreditar la educaciónbásica.
Filomeno, un caso de éxito en INEA
Ericka Gallego
· sábado 9 de diciembre de 2017