Supernova de 1054: la explosión estelar que la humanidad pudo ver a simple vista

Este 04 de julio se cumplen 970 años desde que la Supernova 1054 iluminó el cielo en el planeta durante semanas

Germán Martínez Gordillo/ Sociedad Astronómica de Puebla Germán Martínez Hidalgo A. C.

  · jueves 4 de julio de 2024

La Nebulosa del Cangrejo. / Foto: NASA, ESA, J. Hester and A. Loll (Arizona State University)

El 4 de julio del año 1054, hace 970 años, apareció una estrella que brilló con gran intensidad durante 23 días en el cielo diurno y 653 noches, hasta "desaparecer".

Lo observado fue la explosión de una estrella, que dejó a una de las nebulosas más famosas y más estudiadas de la historia.

LA SUPERNOVA

El brillo observado en el lejano año de 1054, cerca de la Luna, no fue la aparición de una estrella nueva, sino la muerte de una estrella, que terminó su vida en una espectacular explosión llamada supernova.

Las estrellas que nacen con mucha masa, viven rápido y mueren pronto en una espectacular explosión. Después, los restos se convertirán en una estrella de neutrones o en un agujero negro.

Nuestro Sol no pertenece a las estrellas masivas, por lo que vivirá más tiempo y no explotará al terminar su vida.

Se calcula que la estrella progenitura de la Supernova 1054 tenia 10 masas solares. Solo las estrellas que superan las 8 masas solares son consideradas masivas y morirán como supernovas.

La Nebulosa del Cangrejo observada en varias longitudes de onda. / Foto: NASA/VLT

La Supernova 1054 dejó una nebulosa que brilla como 75 mil soles, y en su interior hay una estrella pulsar, un tipo de estrella de neutrones, la cual mide solo ¡30 km! de diámetro, sí, treinta. Las pulsares actúan como faros estelares, se caracterizan por su alta velocidad de rotación e intensos campos magnéticos. En este caso, la estrella da un giro cada 33 milisegundos o 30.2 vueltas por segundo, emitiendo pulsos de radiación en todas las longitudes de onda: ondas de radio, rayos X, rayos gamma, microondas, ultravioleta, infrarrojo y luz visible.

En 1928, Edwin Hubble observó la expansión de la nebulosa y propuso se trataba del remanente de la explosión registrada en China en 1054. La nebulosa se expande a 1500 km/s.

Mapa estelar de la Nebulosa del Cangrejo. / Gráfico: Germán Martínez Gordillo

Esta nebulosa, llamada Nebulosa del Cangrejo, la encontramos en la constelación del Toro o Tauro. Tiene una masa de 5 soles y un diámetro de 10 años luz. Al parecer se ubica a 6500 años luz de nosotros. Ha sido difícil medir su distancia y no hay seguridad de ello. De ser cierto, la luz observada partió de la nebulosa hace 6500 años, y viajó por el universo a la velocidad de la luz (300 mil km/s), hasta llegar a nosotros. Esto significa que la estrella habría explotado 6500 años antes de 1054.

OBSERVÁNDOLA

Necesitará un telescopio, aunque sea pequeño, para observar a la Nebulosa del Cangrejo, además deberá estar en un lugar obscuro. Esta nebulosa se ubica al norte de Orión, cerca de la estrella ζ zeta tauri. En verano la encuentra en la madrugada, mientras que en invierno al anochecer.

OBSERVACIONES HISTÓRICAS

La supernova debió sorprender a todos los habitantes del mundo, sin embargo, las menciones son escasas. Durante décadas se pensó que solo en China existían registros de lo observado.

Allá le llamaron estrella invitada, brilló durante el reinado del Emperador Renzong de la dinastía Song. Dicen que la estrella era blanca rojiza y por su posición se interpretó que reflejaba a una persona de gran valor, en referencia al Emperador. La persona que lo interpretó, informó en la oficina de historiografía su significado, por lo que el Emperador fue felicitado.

El Emperador del Sacro Imperio Romano Enrique III, en Tivoli, observando a la nueva estrella. / Gráfico: Taller de Diebold Lauber. c.a. 1450

En Japón hay pocas menciones, se habla de una estrella invitada tan grande como Júpiter.

En Medio Oriente, el médico cristiano árabe Ibn Butlán la menciona en el año 446 del calendario musulmán. La relaciona con una epidemia que se cobró la vida de 14 mil personas solo en Constantinopla.

Registro de China de 1414. / Gráfico: Lidai mingchen zouyi

En Arizona y Nuevo México, Estados Unidos, existen petroglifos de las culturas Mimbres y Anasazi, que parecen representar a la Supernova 1054, pues coincide la posición del Sol, la Luna y la datación. En una cueva en el cañón del Chaco hay un dibujo de una mano, la Luna y una estrella, por la datación, podría representar a la Supernova 1054. Además, se sospecha que los montículos de Cahokia de la cultura Misisipiense, se construyeron por la aparición de la Supernova 1054

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Petroglifo en el cañón del Chaco. / Foto: Alex Marentes

En Europa hay pocos registros, son relatos no astronómicos que hablan de la aparición de una estrella. Los años citados son: 1048, 1058 y 1064, lo que se interpreta como errores de fechado o de copiado.

Mientras que en Australia, los aborígenes de Ooldea, mencionan por tradición oral, a una estrella aparecida en lo que conocemos como la constelación de Orión.

EL FALSO COMETA

Siete siglos después, en 1758, los astrónomos esperaban la aparición de un cometa, que 50 años antes, Edmund Halley había pronosticado su retorno. De confirmarse, significaría que algunos cometas son periódicos y los astrónomos podrían calcular su regreso y rastrear sus pasos históricos.

El astrónomo Charles Messier buscaba al cometa cuando observó una nubecita tenue. Después de seguirla unas noches notó que no se movía, y por lo tanto no era un cometa.

Con la intención de no perder más noches de observación siguiendo estorbos celestes, Messier decidió registrar todo lo que no es cometa. A la nubecita que lo había engañado, la catalogó como M1 (Messier 1).

Messier no lo supo entonces, pero había creado el catálogo más famoso de la astronomía, pues sus 110 objetos (cúmulos, galaxias y nebulosas) están al alcance de telescopios modestos, de binoculares y algunos se observan a simple vista.

Semanas después, el cometa reapareció como se había predicho, y desde entonces se le conoce como el Cometa Halley.

Los estudios sobre la Nebulosa del Cangrejo, M1, demostraron que las nebulosas y las estrellas de neutrones son producto de la muerte de una estrella. Además, que algunas estrellas mueren en una gran explosión.

La Nebulosa del Cangrejo representa la imaginación humana y el paso hacia el conocimiento científico. Es la referencia astronómica más hermosa del ascenso de la humanidad.

german@astropuebla.org